Carta a Franco
No querido Franco:
Te escribo esta carta porque no puedo insultarte oficialmente en mi tesis.
Desde el primer momento que supe de tu existencia te he odiado con todas mis fuerzas. Tú, enano como yo, espaniol y gallego que aislaste a Espania de toda realidad con tu presencia militar y tu represión religiosa. Tú, que hiciste creer a todos los que ahora son padres y abuelos nuestros (los que no cayeron bajo tu yugo) que habías liberado a Espania del peligro del comunismo y no revelaste que en realidad el peligro eras tú, el "gran" dictador.
Durante casi 40 anios "gobernaste" un país en el que o todo estaba prohibido o era pecado. ¿Qué clase de independencia era la que pretendías ofrecerle a "tu querida patria"?, ¿Cuántas mentiras se tragaron los espanioles a lo largo de tu régimen? Desgraciadamente demasiadas, visto lo que anda por el país actualmente.
Sublegaste a las mujeres de tu tiempo a sus maridos, fusilaste a miles de personas que te criticaban, perseguiste cualquier comportamiento que se saliese de tu ideología fascista incomprensible para personas con dos dedos de frente.
Te hiciste coronar caudillo y propagaste tu verdad como la única y verdadera, qué asco me das, no querido Francisco. Qué pena que no te cayeras de aquel tren en Hendaya... otro gallo nos habría cantado.
Decían tus seguidores que habías sido enviado por la Providencia divina... "Franco, el Dios de Espania". Para mí no eres más que el ángel caído, pero caído del infierno, del mismo al que llevaste a todos los que te sufrieron. ¡Los encerraste en tu jaula!
Espero que ahora, estés donde estés (supongo que en ningún sitio, nadie te querría, ni siquiera Hitler aunque bien que le querías tú) te avergüences de todos los crímenes que cometiste.
Con mis deseos de que la historia no se repita...
Rebeca